CASA HISTÓRICA
San Miguel de Tucumán, ciudad histórica, capital de la provincia más pequeña y más poblada de la República Argentina. El mundo nos identifica por la Casa Histórica o Casa de Tucumán, donde el 9 de Julio de 1816 nuestros patriotas con coraje y valor declararon la Independencia de nuestro paÃs.
La casa que pertenecÃa a Doña Francisca Bazán de Laguna es caracterÃstica del perÃodo virreynal, con patio principal y segundo patio con juerta, locales hacia la calle posiblemente destinados al comercio.
Flanquean en la destacada portada de entrada las célebres semicolúmnas en espiral. El salón de la jura que mantiene su diseño original está impregnado de los gritos de libertad.
En el número 141 de calle Congreso, antigua calle Matriz, se alza la Casa de la Independencia, a la que los tucumanos llaman "Casa Histórica" pero que el resto del paÃs conoce como la "Casa de Tucumán".
En los tiempos de la revolución el solar pertenecÃa a Doña Francisca Bazán de Laguna, descendiente de los españoles conquistadores de estas tierras, quien lo cedió para las sesiones del Congreso General Constituyente reunido en Tucumán a comienzos de 1816. Lo que se conoce como "Salón de la Jura", habitación en la que los congresales suscribieron la declaración de la Independencia el dÃa 9 de julio de aquel año, es el único cuerpo que permanece del edificio original.
Una ley propiciado por el diputado tucumano Tiburcio Padilla y promulgada por el presidente Sarmiento en 1872, dispuso la compra de la casa -en manos por ese entonces de la familia ZavalÃa Laguna- para destinarla a oficina de correos y juzgado federal. A tal fin se le realizaron modificaciones y se demolió el frente, inaugurando sus nuevas funciones en 1878. Pero con el correr de los años el estado de la casa se deterioraba seriamente, lo que motivó que, en 1891, la Sociedad Sarmiento lanzara una vibrante proclama en pro de su recuperación, tras lo cual comenzaron a realizarse en la casa actos patrióticos en recordación del 9 de julio. En ese mismo año se presentó un proyecto de reconstrucción que no llegó a concretarse; el tiempo hacÃa estrago en la histórica mansión hasta que por gestión de la tucumana Guillermina Leston de Guzmán, el Gobierno Nacioanl dispuso en 1903 demoler toda la casa con excepción del Salón de la Jura, resguardando la construcción con un templete de estilo francés, con rejas y cristales.
En 1916, el predió se amplió mediante la expropiación de los fondos, dándole salida hacia el oeste, sobre la acutal calle 9 de julio. Finalmente, la Comisión Nacional de Museos y Monumentos Históricos se abocó a la tarea de devolverle su aspecto original.
La casa posee un importante patrimonio museológico formado por documentos, muebles, armas y diversos objetos vinculados al pasado de la provincia y del paÃs. Últimamente, en 1983 el mismo se enriqueció con la donación de la boblioteca pertenecient a Miguel Alfredo Nougués, un repositorio invalorable para los investigadores de la historia. En el salón de la jura se conserva la mesa en que se firmara el acta de la Declaración de la Independencia.
Diariamente, el espectáculo de "Luz y Sonido", denominado "Tucumán cita a la Patria" revive en forma audiovisual los dramáticos momentos del Congreso de 1816.











